jueves, 8 de enero de 2015

La Terreur

   Un buen amigo me pide que escriba algo acerca del terrible atentado en París de ayer, en que fueron asesinadas al menos doce personas. Personas que escribían para un semanario de humor, en el que se hizo humor también con figuras de la religión musulmana.

   El terror y el miedo han sido usados por la humanidad desde que se conoce la así llamada civilización.
   Casi todos los animales utilizan el dar miedo, casi siempre a fin de crear un mejor o mayor espacio para su supervivencia. Así el león ruge y asusta a sus congéneres competidores o a otros animales.

   La llegada de la civilización y principalmente de las sociedades agrarias supuso un avance en todos los aspectos. Y también en el tema del terror. Los asirios o los persas, los turcos o los hunos, los “bárbaros” o los romanos, los chinos o los europeos, todos han desarrollado dinámicas de terror para lograr un mayor poder personal o para sus pueblos.

   Tremendo es el testimonio que relata Sven Lindqvist en su libro “Exterminad a todos los salvajes” (Editorial Turner 2014). Y cito este libro porque de forma cruda y sistemática, el autor sueco revisa los procesos “colonizadores” de los europeos. Con formas de terror impuestas desde un aparente deseo de llevar “la cultura” y la “civilización” , o las ideas religiosas, los diversos pueblos de Europa han llevado a cabo grandes masacres, cuando no genocidios.

   No solamente los europeos. Ahí están los otomanos en Armenia, entre otros. Los chinos con ellos mismos, los árabes para expandirse por medio mundo, los estadounidenses con sus “no-conquistas” comerciales etc.

  Eso por no hablar del terrorismo de las clases dominantes frente a otros grupos sociales desfavorecidos: matanzas, cárceles, deportaciones, torturas, forman parte del disparate en que vivimos los humanos desde milenios.

   El asunto que parece novedoso en estos tiempos (pero no lo es, pensemos en la Inquisición por ejemplo)) es el uso de las ideas o ideales religiosos para cometer asesinatos o masacres. Varios países tiene ya su fecha en relación a este apartado relacionado con el “terrorismo islámico”: el 11J, el 11 M, Indonesia (Bali), Inglaterra, España… y ahora Francia. Claro que no contamos las matanzas constantes en Iraq desde que fue “liberada” por Occidente de su feroz dictador. Ni las de Egipto, o Tailandia, o Afganistán. La lista es interminable.

   Se nos dice que “en pleno siglo XXI” esto es impensable. No hace tanto en Europa se masacraba por cuestión de religión (Yugoslavia).

   ¿Qué quiero decir en realidad? Aquí se han pisoteado de manera asesina y cruel las libertades de expresión de Francia. País que sigue siendo para muchos símbolo de la Revolución de la libertad, la igualdad y la fraternidad. Sin embargo,  en Francia y en ninguno de sus vecinos esa triada revolucionaria es más aparente que real. Es cierto que gracias a su riqueza en Europa un gran numero de personas ha podido ejercer esas libertades. Y, con todo, ha sido a costa de que otros no las tengan. Europa, sin ser la única,  sigue siendo una gran explotadora de la riqueza de otros países y pueblos. Y, dentro de ella, la población inmigrante, que fue traída como fuerza de trabajo que los europeos no querían ya asumir, ha sido poco o casi nada integrada en las sociedades europeas.

¡Ay! Esos barros trajeron (en buena parte) estos lodos.

   Ahora en Francia hay quien acusa al presidente Hollande o a su predecesor socialista, de haber llenado a Francia con inmigrantes indeseables. Se olvidan de De Gaulle que propició la liberación de las colonias y la entrada de los primeros norteafricanos. De Pompidou con sus casi 5 años de mandato y que abrió Francia a la llegada de trabajadores principalmente del norte de África. De los siete años de Giscard d’Estaing. De los doce de Chirac. De los cinco de Sarkozy…

   No. La culpa o responsabilidad no es de Hollande. Es de toda la sociedad europea que, codiciosamente, ha traído a estas personas (con todo sus valores) en condiciones sociales penosas y ahora se quiere deshacer de ellas porque muchas ya no les hacen falta. Y entonces hablamos de “valores”. De “tradiciones”. De “costumbres ancestrales”.

   Yo esa moto no la compro.

   Creo que los europeos tenemos que hacer un gran balance. Histórico, social y actual.

¿Que me he alejado del tema del asesinato de ayer? Si y no.

  Dice el actual Dalai Lama que con la violencia se ahoga un hecho, pero se provocan muchos más actos violentos.

  Necesitamos ver qué es lo que genera esa violencia. El Islam no es más violento que lo fue el cristianismo o el judaísmo. U otras formas de entender la religión, las vías hacia lo divino.

  Yo creo que nos encontramos ante un hecho social y cultural y por ende político.

  Antes que, o además de, tratar de ahogar futuros actos violentos, nuestros gobernantes deberían cuestionarse qué es lo que provoca esa rabia ciega en esas gentes que matan aunque mueran en el intento y tratar de propiciar otras formas de generar riqueza y convivencia.

  Y eso no solamente cierto para Francia. Lo es para Europa. Lo es para toda nuestra sociedad.

  Y me estremezco de dolor pensando en las víctimas, en sus familias y en la sociedad entera.



5 comentarios:

Sandovictor Hugo dijo...

Y mientras leo tu articulo veo anunciado en Le Monde que los supuestos asesinos de los artistas de Charlie Hebdo han caido abatidos.

No se si el mundo esta mas pacificado con la muerte de asesinos. Porque desgraciadamente tras dos asesinos muertos, al parecen salen tres. El terror da lugar al asesinato o la violencia.

Siento que es una represa que se intenta reparar, pero la fuerza del agua es incontenible y produce mas agujeros.

De acuerdo en lo que dice el Dalai Lama.

miguel albiñana dijo...

así también lo creo. El bache social entre las dos partes es enorme. Y es el que hay que reparar.

Anónimo dijo...

Gracias por tu escrito, Miguel.

Anónimo dijo...

Si, Miguel el bache social es enorme; tu perteneces a un lado,y deseas permanecer en el; yo en lo personal no quiero estar en ninguno de los dos lados, los dos extremos me extremecen; que hacer para estar fuera de los extremos de la dualidad, si retrocedo a la unidad, para mi es igual, por que donde esta el uno ,esta el dos; donde se hizo la Luz, esta automaticamente la obscuridad, tal vez esta existencia manifestada, siempre va hacer asi.Tal vez,en este plano de existencia que nos toca aprender, es por medio del camino de la dualidad, de ahi que Buda hable del camino del equilibrio; que no es otra cosa que el constante movimiento , baile entre los dos extremos.el equilibrio se mantiene en un constante rango de movimiento entre los dos lados, si el movimiento pasa de ese rango ,el equilibrio se pierde. Asi que en lo personal; voy a constantemente tartar se mantenerme en equilibrio ;para mantenerme fuera de los extremos en esta existencia manifestada. Tal vez me convierta en un santo, pecador; o en un Zorba , el Buda. Uno que esta en los dos lados sin pertenecer a ninguno de ellos. Tal vez sea un engagno decir que vamos a reparar o eliminar lo que suponemos esta mal. Por que en dual plano los extremos siempre van a existir, y se van a dar. Salvo que tengamos una humanidad equilibrada; entoces habremos pasado a otros planos de existencia.

Anónimo dijo...

Si matar es malo, ¿por qué matar a los que matan?

La religión que esté libre de pecado que tire la primera piedra....