martes, 1 de diciembre de 2009

Diciembre


Cae el año. Una vez más y una vez menos.
Arrastrado a veces, cabalgando otras, llevado en su mayor parte , mi vida transcurre en la coordenada del tiempo, ese extraño factor al que le atribuimos velocidad, a veces por no mirar simplemente como trascurre la progresion de nuestro ser en el mundo. Por no hacerse la pregunta tan clásica de "¿a donde vamos, de donde venimos?", siempre tan fecunda. Preñada de respuestas propias y ajenas.
He tratado en darme cuenta que pertenezco a un grupo humano al que se suele englobar como hedonista. Fuera de la hiriente calificacion de persona dada a los placeres mundanos, considero el hedonismo como una forma realista de vida. La aceptacion de la realidad como es, y como soy capaz de alcanzarla con mis sentidos, con mis deseos, con mis limitaciones.Placer y dolor existen como una más de las dualidades de esta existencia. Pero busco el placer, que va más allá del puro placer sensual. La generosidad, la amistad, el sentido ético de la existencia, me dan placer. Como me la da una buena comida, un hermoso amanecer o una bella relacion sexual.
Epicuro fue un filósofo del que sabemos poco. Casi toda su extensa obra se perdio o fue destruida. Conocemos sobre todo las criticas de las que ha sido objeto y las descalificaciones que el cristianismo primitivo hizo de su Escuela , en beneficio de otras más cercanas a la religion de la revelacion. El cristianismo, perseguido en sus comienzos, fue el feroz perseguidor cuando se alió con el poder. No es el único movimiento que ha pasado por ello. Pero, en general, han sido perseguidos/perseguidores todos los que creen en una única verdad.
Recientemente, he encontrado a Lucrecio, poeta latino, pensador y seguidor de Epicúreo. "Materialista", en el sentido de creer en los sentidos y en la razón, desde las vicisitudes de su época, en la agitada Roma republicana y preimperial.
De Lucrecio nos ha llegado "De rerum natura"( "de la Naturaleza de las cosas") un fascinante poema, de un realismo y una belleza notable y precursor de la "edad de las luces". Me ha puesto una vez más de manifiesto cuan sesgada ha sido mi educación filosófica y como he dado por sentado que lo que aprendí o muchas cosas de las que aprendí eran verdades inmutables, cuando eran enseñanzas ligadas a una verdad "inmutable".
Epicureismo, estoicismo, hedonismo. Vale la pena revisar estos conceptos a la luz de un pensamiento más libre, de una actitud más comprometida con nuestra existencia.

• "Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y aparece el hombre."

lunes, 19 de octubre de 2009

eternidad presente

Ayer, al entrar en la profundidad de la noche sin luna, quedaba colgado de la infinitud de la galaxia, enorme campo de fino algodón que entretejía el cielo obscuro y brillante lleno de estrellas...Mi pensamiento recorria o imaginaba recorrer el Universo visible y el invisible atravesando, perforando la distancia infinita.
El frescor del campo se contraponía a la calidez de mi compañía y lo eterno tomaba forma en el otro dándome una sensación de placidez y de paz.
En medio de un silencio infrecuente, los recuerdos se agolpaban con el presente y el paseo de la vida se aparecía en un horizonte constante en que pasado presente y futuro se fusionaban en paz.


dignidad

Fino y serio, su expresión cambia con el movimiento, que le transforma, desarrollando una expresión que en lo cotidiano le cuesta, como si se hubiera acostumbrado a guardar en lo profundo la explicación innecesaria de lo que sucede.
No hacen falta muchas palabras. Basta con que el cuerpo lo cuente, lo diga. Hay una enorme belleza interior al dejarse estar y a un tiempo una dificultad para compartir con letras lo que otras formas sí que permiten.
Los ojos, dan la apariencia de una cierta tristeza que toma color y vivacidad en la seguridad de la vivencia entrañable
Dulce y tierno hasta lo entrañable es así mismo capaz de permanecer en lo apartado de su ser, que en su sensibilidad exquisita puede sentirse hasta casi lo irretornable.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

dar

Recibir parece más sencillo que dar, que entregar.
Sin embargo hay un acto de generosidad en el recibir que tiene una naturaleza muy diferente de la de dar.
Recuerdo a mi maestro decir que el paso previo para dar era saber recibir.
Tardé tiempo en entenderlo. Ahora, que mi vida me lleva a la actitud de dar, comprendo mejor. No hay más retribución en el acto de dar que el dar mismo...sin menoscabo del agradecimiento del que recibe.

viernes, 24 de julio de 2009

La Oriental


El socorrido cartel anaranjado de "se alquila" pende inerme en el escaparate en que los crujientes croissants se apiñaban, junto a palmeras glaseadas, bollos y otras delicias. Una verja metálica antigua confirma, carcelaria, el final de una época.
Doña María Teresa ya no está, sentada al fondo de su pequeña pastelería. Y, sin embargo, la veo, siempre exquisitamente vestida, delgada al extremo, sus labios repintados para marcar una carne que el tiempo se ha llevado desde hace años. Su voz firme y orgullosa, vendiendo el producto como el mejor. Nunca puedo olvidar la primera vez que probé su pastel de chocolate y el ponche segoviano: "me lo compran en la Casa Real"...
Convencida de que su obrador era el mejor, no le faltaba razón. Por la redonda era dificil conseguir un croissant crujiente, hecho con mantequilla, que me recordaba esos que uno se tomaba en Paris en los café du coin y que habitualmente en Madrid están hechos con pasta de bollo, bien diferente de textura.
Doña María Teresa, Tere, es una mujer fibrosa, bien sobrepasados los setenta, que perdió en su dia a su marido y a su único hijo y que supo mantener firme su negocio en las inclemencias de los tiempos, personales y nacionales. Sabe su valor y lo declara. Su rostro refleja el sufrimiento del tiempo, "les ravages du temps", pero no se inclina ante él. Lo supera con firmeza y se alía con sus productos encontrando el valor más allá de las arrugas.
Es uno más de esos viejos comercios del Centro que se pliega al cambio.
Pregunto en la peluquería contigua por ella: "se ha jubilado"; pienso, bueno, una más que no quiso decir que se retiraba, que prefiere marcharse como si fuera el primer día. Tal vez en el comercio esa no es una frase que se dice, o es una de esas que ni uno mismo se dice.
Pocas cosas sobrevivien hoy en día para darnos un sostén de eternidad.
Una vez más hay que buscar en el interior de sí mismo, para encontrar -tal vez- consuelo o remedio a la inconsistencia de nuestro inestable ser.

lunes, 6 de julio de 2009

Awareness


Ayer tuve la sensación de entender la irrealidad. Lo neurótico iba a decir, si no fuera porque no quiero utilizar esa palabra medio médica medio psicologica.
Si. Fue tan intenso el darme cuenta de como se iba de la realidad, de cuantos trazos ponía en el simbolismo, de qué torrente de fantasía ideática negaba la presencia de la emoción sentida, que una persona tras otra fueron desfilando como fantasmas. Como sombras que no se lograban integrar en lo que estaba sucediendo.
Y lo paradógico es que el asunto estaba lleno de emoción, a veces de llanto, de lágrimas. Y que percibía que eso era así y en ese momento no podía ser de otra manera. Que era el paso -que yo mismo di en su día- de acercarme al contacto con lo real.
Y al mismo tiempo estaba desconectado de lo que estaba pasando.
Los árboles mecen sus ramas, las flores inundan el aire en un desenfreno de olores, de perfumes, de encanto. Algún pájaro regala su trino. La montaña aparece tejida de verde obscuro.
Y nada se detiene.
Solamente las emociones siguen su camino, abriéndose paso por entre la realidad, declarando su independencia de lo que sucede... Y parecen reales... Pero yo las veo desconectadas de lo que pasa fuera.
Son emociones necesarias, imprescindibles.
Y no dejan hueco para percibir lo que pasa afuera.
Lo interno y lo externo no se encajan.
Me doy cuenta de que estoy bien arriba del camino. Sin prisas ahora.
La palabra mansedumbre rebota en mi conciencia. Manso y sin embargo con empuje.
Manso como el ciervo cuando rumia, cuando corre, cuando con sus cuernos pelea con otros o con el oso que pretende devorarlo.
El aire mansamente acaricia mi piel...
Y no pido nada.

domingo, 28 de junio de 2009

retrato de un generoso



Tal vez lo que más llama mi atención es la expresión de su boca. Risueña. De comisuras altivas y tiradas hacia arriba, permite la apertura total y la expresión completa de sus deseos inmediatos, si no están controlados por el miedo o la vergüenza.
Con gestos propios de un niño delicado y en permanente excitación, se le dificulta la autolimitación de las expectativas. Ha comprendido que la frustración forma parte de la existencia a costa de sufrimiento, no largo en duración, pero si intenso, como todo su ser.
Tiene una capacidad natural para la expresion emocional y gestual, que a veces le confunde: al exagerarla ya no sabe lo que es verdad.No puede distinguir conscientemente lo que exagera de lo que en verdad siente. Es consecuencia de su deseo de ser visto, de ser centro de atención a través de lo teatral, de lo positivo, de lo alegre.
Optimista descarado, pasa con frecuencia a decapitar al mundo, sin que esto tenga una larga duración.
Su dificultad para centrarse en una sola actividad le hace exaltarse con desenvoltura ante nuevas expectativas, dedicarle todo tipo de intensidad, para luego dejarlas caer con facilidad.
Dador compulsivo de afecto a quien desea entregarlo, acaba siendo su talón de aquiles, pues sucumbe a él sin percibir el trato personal, que puede llegar a ser inconscientemente comercial.La confusión entre dar y recibir hace bueno el dicho de "cuando recibes parece que das".
Muy sensible a la ofensa, puede retirarse a su cueva o ser presa de una violenta indignación.
Su cualidad afectiva y afectuosa es real y sin embargo el amor es su reto. Y su dificultad.